“Es parte de mi ser, de mi tradición, de mi linaje, de mis antepasados que vinieron de Jerusalén a Sefarad, que ahora es España, y de ahí a México, y de México a Nuevo México”.
En esta extensa ciudad en medio del desierto vive una cuarta parte de los dos millones de habitantes de Nuevo México.
El público es un grupo de jubilados de varias ciudades de Estados Unidos que hacen un gira por Nuevo México.
Estos conversos se instalaron primero en México y después en el actual Estado de Nuevo México.
En una pared ha colgado su árbol genealógico, que se remonta a los antepasados que llegaron a Nuevo México en 1598.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/23/actualidad/1471943770_720639.html
