Miles de ecuatorianos levantaron tiendas en los parques, acomodaron colchones y abrigos o simplemente decidieron esperar a la intemperie la llegada del domingo.
En esta ciudad, hoteles, edificios y casas se desplomaron con un saldo de más de 30 fallecidos y hay personas continúan atrapadas en los escombros.
La mayor parte de las construcciones del lugar se vinieron abajo.
En el balneario de Pedernales, el sitio más afectado por el terremoto, sus 46 mil habitantes pasaron la noche al aire libre ayudando en el rescate de sus conciudadanos.
Esta situación se vivió especialmente en localidades de la costa, donde tuvo un mayor impacto el terremoto, que dejó ya un centenar de réplicas de diversa magnitud y que obligó a la evacuación de los hogares.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/17/suman-77-los-muertos-por-sismo-en-ecuador
