Lo que vivió Yu, de 32 años, no es un caso aislado en China, donde a pesar de la evolución de la legislación y de las costumbres, prosperan la terapias de «conversión».
«China es demasiado grande», suspira Joelle Yao.
En diciembre de 2014, un tribunal de Pekín condenó a una clínica de Chongqing (sudoeste) que practicaba tratamientos para «curar» la homosexualidad.
«Muchos salen de esos encuentros con una visión completamente diferente», agrega Yao, que considera que los prejuicios en China son fruto de la ignorancia y no de las convicciones religiosas.
Yu exige que el hospital se disculpe públicamente y que se reconozca que la homosexualidad no es una tara.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/19/terapias-de-conversion-a-la-alza-en-china
