Lo único que sí saben es que están hartos de vivir del pasado del mejor sistema de autobuses públicos.
Los bogotanos tampoco parecen dispuestos a elegir entre un metro o mejorar el Transmilenio.
Hace 16 años Bogotá se convirtió en referente mundial gracias a que puso en marcha Transmilenio, un sistema de autobuses públicos que volaban por la ciudad gracias a carriles de uso exclusivo.
Lo que quieren es un transporte que no colapse la vida de su ciudad.
Otras ciudades, no solo del país, también de América Latina, tomaron nota e imitaron el sistema bogotano, el más extenso del mundo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/16/opinion/1455641981_983838.html
