La casa del acomodado barrio Westmount, en la zona anglófila de Montreal, donde se crió Leonard Cohen, sigue en pie.
La poesía, aquello que en sus propias palabras “procede de un lugar que nadie domina ni nadie conquista”.
La encargada de una humilde pensión de algún lugar en el centro de Montreal le comunicó su muerte; se había suicidado.
La pista del Hispano de Montreal, nombre con el que se cita al joven español en varias publicaciones, nace y se pierde con Cohen.
Es quizás en la poesía de Cohen donde está destinada a quedar ubicada la figura de su enigmático maestro.
Fuente original: Tras las huellas del Hispano de Montreal | Cultura | EL PAÍS
