Eduardo Contreras
Tuxtepec.- Tuxtepec ha sido testigo de un sin número de inundaciones; la de 1944 que marcó la vida de los tuxepecanos es la más recordada, y este jueves decenas de familias en diversas colonias registraron daños por desbordes de arroyos; sin embargo, la ciudad se encuentra endeble y al asecho de otra nueva “Gran Tragedia”.
De acuerdo con Francisco Javier Alonso Ahuja, conocido periodista en esta ciudad, Tuxtepec está dentro de dos ríos, el Tonto y el Papaloapan, es una península que se encuentra cerca de volver a repetir otra inundación
“Estamos muy cerca de que se vuelva a repetir una “tragedia”, porque de acuerdo con meteorólogos, lo que causó la inundación del 44 fue un “aciclonamiento”, es decir, que se juntaron dos ciclones deteniéndose uno contra otro y metiendo grandes cantidades de agua a tierra”, señaló.
Alonso Ahuja explicó que, desde 1944 hasta el 2010 no se registró ningún fenómeno como este, pero debido al cambio climático en el planeta, este tipo de situaciones se han vuelto más constantes.
Ante este panorama, abundó, el problema mayor es que existe una confianza porque se tienen las presas; sin embargo, lamentablemente no se les ha dado ningún tipo de mantenimiento y tampoco se han realizado trabajos hidráulicos en los ríos. El último trabajo fue la construcción de la presa Cerro de Oro y nada más.
Detalló que en su momento, en entrevista con el encargado de esa magna obra, el Ingeniero Jorge L. Tamayo y director de la extinta Comisión del Papaloapan, señalaba constantemente que la presa necesitaba un mantenimiento y que debía ser dragada cada 30 años para sacar todo el lodo, arena o material vegetativo que se acumula con el paso de los años y que roba espacio de almacenamiento del agua, pero han pasado entre 33 o 35 años de funcionamiento y no se ha realizado un dragado.
En el caso de la presa Miguel Alemán –dijo- en 70 años no se tiene registro o dato alguno de que se hayan hecho este tipo de trabajos.
Entonces, de llegar a ocurrir otro fenómeno meteorológico como un “aciclonamiento”, las presas y los ríos no tendrían las condiciones necesarias para evitar una nueva tragedia.
“Como pueblos debemos presionar y exigir, porque llega un nuevo gobernador a quien se debe explicar lo que es la Cuenca del Papaloapan, y también a los diputados locales y federales quienes deben trabajar sobre las presas de la región”, señaló.
Dijo que el pueblo debe dejar las asperezas entre si y trabajar en conjunto, en comunidad, para lograr obtener beneficios que son para el pueblo cuenqueño en general.
