Lester Lawrence fue acusado de transportar varias piezas de oro del tamaño de una galleta (un tamaño importante si te estás preguntado algo acerca de la logística física) llamadas «discos» y venderlas a un comprador de oro.
El tribunal no tomará una decisión en el caso hasta noviembre, y es importante recordar que la defensa reclama que la Casa de Moneda ni siquiera está segura de cuánto de su oro desapareció.
Al investigar cómo Lawrence podría haber sacado el oro del edificio de alta seguridad donde trabajaba, los fiscales encontraron que usó bastante ingenio… y un poco de vaselina.
Durante el testimonio, se reveló que Lawrence activaba los detectores de metales más que otros empleados, pero nunca encontraron nada sobre él.
Hasta ahora se ha tratado de seguir las posibles pistas a dondequiera -literalmente- que puedan llevar.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/09/22/un-trabajador-de-la-casa-de-la-moneda-canadiense-contrabandeo-con-oro-escondido-en-si-ahi/
