Antes de que empiece su clase, el magistrado comenta uno de sus temas preferidos: la Operación Manos Limpias de Italia.
Todavía no lo hace como profesor, sino como la figura pública que también es.
El objetivo del juez es siempre intentar hacer lo correcto según dice la ley.
Llega en silencio y espera junto al aula donde a las nueve impartirá su clase de Derecho Procesal Penal para los alumnos del segundo año de Derecho.
“Si lo que decidimos tiene consecuencias políticas, no es por eso que uno va a dejar de hacer lo correcto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/11/america/1460405437_334122.html
