Una alarma que nadie supo explicarme si era para recordar la guerra o para asegurarse del buen estado del mecanismo.
Estamos en guerra , dice el presidente de Francia, quien no parece encontrar las palabras para definir un fenómeno que rebasa a todos.
Aparición de una guerra inédita: no corresponde para nada a los antiguos esquemas.
Recuerdo cómo me impresionó el escrito, en las ventanillas de los vagones del metro, que indicaba la prioridad de los asientos a los inválidos de guerra.
Los sangrientos sucesos de Bruselas dieron más realidad, puede decirse, a los ocurridos en París el 13 de noviembre.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/24/opinion/a07a1cul
