La joven ha detallado que desde su primer día como recepcionista manifestó sus problemas para trabajar a jornada completa con tacones altos.
Una joven actriz que fue contratada por una firma de trabajo temporal para ejercer como recepcionista en las oficinas de PwC en Londres fue enviada a su casa tras negarse a ponerse tacones «de entre cinco y diez centímetros» para desempeñar sus tareas.
«Les dije: ‘Si me pueden dar una razón por la cual no puedo hacer mi trabajo con zapatos planos, perfecto’.
Sin embargo, siempre según su relato a la BBC, inmediatamente le pidieron que se comprara tacones.
PwC ha asegurado que no tiene directrices sobre cómo deben acudir al trabajo sus empleados, hombres o mujeres.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/05/11/actualidad/1462980300_048933.html
