Pero, sobre todo, que no sabemos cuánta información tienen, ni quién puede usar esa información en el futuro, ni en qué contexto.
Como dejar de fumar: es más duro hacerlo que no hacerlo, pero hacerlo sólo te puede beneficiar”.
En un montón de gestos casi cotidianos estamos, literalmente, regalando nuestros datos personales que tienen un valor y se pueden comprar y vender.
Casi 10 minutos de exposición en los que Peirano intenta responder a una pregunta tan sencilla como intimidante: ¿Por qué me vigilan, si no soy nadie?
Y sin embargo, desde que salió el vídeo, la gente me para por la calle para decirme que les pareció aterradora.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2015/10/05/articulo/1444042741_166153.html
