Tomar el té en una vajilla de tu abuela es muy hygge, según Larsen.
La ropa cómoda, según Thomsen.
Hay quien dice que lo hygge tiene que ver con hacer cosas que reconocerían tus ancestros.
Aunque el hygge tiene más que ver con disfrutar que con los actos y las cosas en concreto, hay objetos que ayudan.
Pero además de eso, dice, encuentran tiempo para cuidarse y relajarse al margen de las obligaciones, con “pequeñas cositas”, según ella.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/10/06/articulo/1475774414_885443.html
