Cementerio militar belga de la Primera Guerra Mundial en Oeren, Flandes.
Uno de sus últimos hallazgos ha causado sorpresa: un capitán neozelandés ha sido identificado con nombre y apellidos 101 años después de su muerte.
Simon Verdegem con un rifle británico de la Primera Guerra Mundial.
Cuarenta centímetros bajo tierra, Flandes aloja una inmensa y desordenada necrópolis de 150.000 soldados fallecidos durante la Primera Guerra Mundial, tantos como habitantes tiene la ciudad de Salamanca.
Recorrió las trincheras de la Gran Guerra y se movió por los mismos estrechos pasillos en los que los soldados malvivieron entre piojos, ratas, fango y metralla.
Fuente original: Primera Guerra Mundial: El capitán que emergió del fango un siglo después | Internacional | EL PAÍS
