Pedro Matías
*En México se viven actos de terror con tanta violencia e impunidad
*Oaxaca ha sido un estado contestatario frente a las injusticias
*Ong´s llaman a retomar prácticas comunitarias para recuperar el tejido social
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Organismos civiles, eclesiales y académicos del estado de Oaxaca concluyeron que la descomposición del Estado y sus instituciones (principalmente de seguridad y procuración de justicia) son resultado de un proceso largo, de condiciones históricas entre grupos de poder, de la informalidad de poderes fácticos y criminales, tolerados o aliados de la vida política institucional.
Por lo que existe también un desdibujamiento de las fronteras entre los grupos de poder fáctico, las autoridades de los tres niveles de gobierno y sectores de la economía legal e ilegal, sostuvieron durante el Foro Justicia, Seguridad y Paz que se realizó el pasado 21 de agosto.
El foro convocado por el Episcopado Mexicano y Jesuitas de México, así como por organizaciones de la sociedad civil, reunió a comunidades eclesiales de base, defensores de derechos humanos, representantes de organizaciones sociales y religiosas, académicos y víctimas, en la capital de Oaxaca.
Los testimonios durante el Foro “nos corroboran que vivimos tiempos caracterizados por la inestabilidad institucional y consiguientemente la impunidad: prevalece el descontrol y abandono de las funciones tradicionales del Estado, quien debería ser en primera instancia garante de la procuración de justicia y la seguridad pública”, afirman las organizaciones participantes en su declaratoria.
A pesar de este contexto adverso, “Oaxaca en su proceso histórico siempre ha sido un pueblo contestatario, caracterizado por sus luchas contra el autoritarismo, la defensa de los territorios, la construcción de alternativas y justicia para las víctimas”, reiteran en el documento síntesis del foro.
Reconocen que la violencia y la fragilidad de las instituciones “nos están conduciendo a la incertidumbre y al caos, que permiten la continuidad de la violencia, por lo que es urgente encontrar alternativas para construir seguridad”.
Es por ello que llaman a acciones comunitarias “para impulsar procesos de recomposición del tejido social y seguridad ciudadana”.
El sacerdote jesuita Jorge Atilano González explicó que a la fecha van 24 de 44 foros en el país con el objetivo de propiciar un dialogo con actores locales para abonar a una Agenda Nacional de Paz a discutirse en el Diálogo Nacional por la Paz del 21 al 23 de septiembre en Puebla.
Desde este foro, también se llamó a participar en la marcha de Colectivos de Familias Buscadoras a realizarse el 30 de agosto a las 10 de la mañana en la Fuente de las 8 Regiones, en la capital del estado.
En su declaratoria reconocen que “hemos sido testigos de las violaciones de derechos humanos que ocurren todos los días, presentes en informes oficiales, medios de comunicación, investigaciones y documentación realizada por sociedad civil. Cada día encontramos denuncias sobre criminalidad y violencia, actos de horror confirmando con preocupación que la violencia en el país se está normalizando”.
Lamentaron que “es desgastante que las autoridades sean tan insensibles, que en lugar de realizar sus actividades, revictimicen, es una situación que vivimos día con día familiares de personas desaparecidas”.
Y cuestionaron que “Oaxaca no cuenta con una fiscalía especializada en personas desaparecidas, nosotros tenemos ánimo para construir exigencias, pero no encontramos justicia”, se quejaron.
Por el contrario, hablar de justicia y paz es doloroso, ya que existen personas desaparecidas y familias que exigen su presentación con vida sin ser escuchados.
Y es que el gobierno del estado de Oaxaca no se ha preocupado por la seguridad de la ciudadanía y se mantienen altas cuotas de impunidad ante crímenes de alto impacto, como los feminicidios.
Los discursos emergidos desde el nivel federal no corresponde con la situación estatal y local, ya que la triada: gobiernos locales, empresas y poderes fácticos profundizan la violencia y las acciones contra comunidades y personas que defienden sus derechos en Oaxaca.
A pesar de este contexto adverso, recalcaron, Oaxaca en su proceso histórico siempre ha sido un pueblo contestatario, caracterizado por sus luchas contra el autoritarismo, la defensa de los territorios, la construcción de alternativas y justicia para las víctimas, aunque la respuesta del Estado y sus instituciones históricamente también ha sido violenta.
Consideran que la corrupción e impunidad característica de las instituciones oaxaqueñas han frenado las aspiraciones democráticas, por lo que el actual gobierno no está a la altura de las exigencias de la ciudadanía.
Mencionaron que son las mujeres principalmente quienes se encuentran en las calles exigiendo frenar los feminicidios, son las madres de personas desaparecidas quienes exigen la presentación con vida de sus familiares, en la defensa de los territorios, son las mujeres en estos tiempos quienes hemos alzado la voz para exigir cambios.
“Pese a nuestra lucha, nos enfrentamos a un sinfín de ocurrencias institucionales, nada ha cambiado”, puntualizaron.
Reconocieron que la desigualdad profunda aún existe: “En el país, 11 mujeres son asesinadas cada día, a las mujeres hace mucho que nos arrebataron la justicia, la seguridad y la paz. Pero seguiremos exigiendo justicia y construyendo paz ante las altas cuotas de impunidad”.
Se pronunciaron por “construir una agenda de paz que nos debe conducir a convocar a la ciudadanía que se siente ajena, a la sociedad civil organizada nos toca exigir, denunciar, documentar y construir alternativas para la construcción de la paz. Tenemos que establecer un diálogo con los medios de comunicación y todo lo que está a nuestro alcance para lograr condiciones de justicia, dignidad y paz en Oaxaca”.
Además, tenemos que vigilar al gobierno, porque ese es nuestro derecho y denunciar a las autoridades por sus omisiones y acciones contra la dignidad de las personas. Ésta es una obligación que tenemos como ciudadanía.
Finalmente alertaron “que si no hay cambios institucionales de fondo, si el Estado continúa simulando, se agravarán las violaciones a los derechos fundamentales en el futuro inmediato. La normalidad de la violencia y la fragilidad de las instituciones, nos están conduciendo a la incertidumbre y al caos, que permiten la continuidad de la violencia, por lo que es urgente encontrar alternativas para construir seguridad”.
En este foro participaron organizaciones y colectivos como el Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha A.C.- CODIGO DH, CAMPO, Oaxaqueños Unidos Exigiendo Justicia, Oaxaqueños Buscando a los Nuestros, Centro Calpulli, SER, Madres contra el Feminicidio y la Impunidad Oaxaca, Colectivo Mujer Nueva, Servicios para una Educación Alternativa, Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto, Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, Centro de Derechos Humanos Tepeyac.
