Jaime GUERRERO
Víctor Manuel Ubaldo Vidales, un joven de 17 años originario de Paracho, fue identificado como el asesino de Carlos Manzo, Alcalde de Uruapan, quien fue ejecutado con siete balazos durante un evento del Día de Muertos en la Plaza Morelos.
El homicida fue detenido segundos después del ataque, pero murió tras recibir un disparo en un confuso incidente presuntamente perpetrado por los escoltas del edil.
El sábado 1 de noviembre, Ubaldo Vidales vulneró un operativo de seguridad que incluía 14 elementos de la Guardia Nacional y ocho escoltas del Alcalde.
Según videos difundidos por la Fiscalía General del Estado, el joven rentó a las 16:00 horas una habitación en un hotel frente a la plaza, y cuatro horas después cruzó la calle para perpetrar el crimen en el marco del “Festival de Velas”.
Tras disparar contra Manzo, intentó huir, pero fue capturado de inmediato por los escoltas, quienes lo sometieron entre golpes e insultos.
Un video viralizado en redes sociales captó el momento en que el agresor, tirado en el piso y rodeado por cinco escoltas armados, fue increpado con gritos de “¿Quién te mandó?… hijo de tu puta madre”.
Segundos después, un disparo acabó con su vida. A pocos metros, paramédicos intentaban reanimar al Alcalde, quien falleció durante su traslado al hospital.
El Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó ayer que la Fiscalía estatal investiga a los escoltas por el homicidio del joven.
“Se está investigando por qué el abatimiento en el lugar del homicida; porque al homicida lo detienen y momentos después hay un forcejeo, y hay un solo disparo que abate al homicida”, declaró en conferencia de prensa.
Ramírez Bedolla destacó que el agresor pudo haber sido entregado a las autoridades ministeriales, dado que ya estaba bajo control.
Las pesquisas preliminares sugieren que el asesinato de Manzo fue planeado, aunque aún no se esclarecen los motivos ni si hubo un autor intelectual detrás del ataque.
La muerte del joven Ubaldo Vidales ha generado controversia, pues su abatimiento en el lugar de los hechos levanta cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y las circunstancias del disparo que le quitó la vida.
La tragedia ha conmocionado a Uruapan, donde el “Festival de Velas” se convirtió en escenario de un doble homicidio que expone las fallas de seguridad y la violencia que persiste en la región.
La Fiscalía continúa las investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer los hechos.
