Por esas razones se fundó el Partido Laborista hace más de un siglo… Esta elección le ha dado nueva fuerza para el siglo XXI a ese propósito fundacional: un Partido Laborista que dé voz al 99 por ciento”.
El zarpazo contra la utopía reformista de Tsipras vino a restaurar el orden en la mesa europea y nos devolvió al inamovible neoliberalismo vencedor.
Ya sabemos qué significan esas palabras cuando se pronuncian desde el poder, así que no la tiene fácil el nuevo líder del laborismo.
Sorpresas te da la vida.
A la condescendencia irónica hacia el viejo izquierdista dentro del partido se aunó el rugido clasista de David Cameron, que de inmediato lo clasificó como una amenaza a nuestra seguridad nacional, nuestra seguridad económica y la seguridad de la familia .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/24/opinion/020a1pol
