Solo que la historia no era cierta: él no es Álex, sino Damián, y no es de Badalona, sino un escritor y trabajador social uruguayo que vive en Barcelona.
Pero a cada like y compartido que esperaba que triunfara el amor, el teléfono de Damián vibraba de nuevo.
Me pareció bonito contar una historia de amor, aunque no fuera cierta, y que le alegrara el día a alguien».
Al ver que no podía controlar lo que estaba pasando, Damián ha decidido contar la verdad.
En las últimas horas, sobre todo durante todo el lunes, el aparato no ha parado de sonar y de recibir mensajes.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2015/09/28/articulo/1443472620_893656.html
