En un patio de París se sitúa en la línea de El encanto del erizo (Le hérisson, 2009), cinta filmada por la también francesa Mona Achache, a partir de la exitosa novela de Muriel Barbery, La elegancia del erizo.
Sólo en alguien así puede una Mathilde al borde de una crisis nerviosa, encontrar un alma gemela y compatible.
La cinta explora la comunión amistosa de esos dos personajes.
En su cinta más reciente, En un patio de París (Dans la cour, 2014), el director y guionista explora las conductas extravagantes de los inquilinos de un edificio a través de la mirada de un solo personaje, Antoine (Gustave Kervene), portero taciturno y depresivo que es el mayor contacto entre vecinos que parecen no interesarse particularmente en la existencia de los demás.
Pierre Salvadori, realizador tunecino residente en París, se ha vuelto en poco tiempo, y luego de ocho largometrajes (entre ellos, Los aprendices, 1995; Una dulce mentira, 2010), especialista de la comedia y buen observador de las manías y prejuicios de la clase media francesa urbana.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/04/opinion/a10a1esp
