Esta armazón de la contrucción del purgatorio viene a ser terrestre y hay que tener en cuenta que el purgatorio de Dante lo es.
Podemos así deducir que según Dante el purgatorio empieza en la vida misma.
Su construcción requiere de conocimientos geométricos y es sabido que Dante fue sapientísimo en geometría y en matemáticas; de hecho su purgatorio es especular al infierno.
Así se titula la exposición de Manuel Marín exhibida a modo de instalación en la Fundación Sebastián (Patriotismo 304, San Pedro de los Pinos).
No las trae Caronte, sino Catón, quien indica a Virgilio y a Dante la ruta de la purificación.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/13/opinion/a07a1cul
