Ese es el Espacio Escultórico, obra maestra del arte moderno y el paisajismo que se levantó en 1979.
El Espacio Escultórico celebra el vacío.
La gran ironía es que el edificio pretende albergar posgrados en antropología y arqueología, cuya misión es justamente proteger nuestro patrimonio.
–No, Slim –repuso Jesusa– ellos cono-cían la bóveda celeste y la integraban a sus construcciones.
Toda esta belleza ha sido violada por el nuevo edificio H de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que afortunadamente aún no ha sido inaugurado.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/13/opinion/a02a1cul
