Sin duda puede sostenerse que los hubo, sobre todo para quienes esperaban referencias concretas, casi con nombre y apellido, a ciertas situaciones.
Así son los procesos históricos y algo semejante, muy ilustrativo, resultó ser el viaje de Francisco a México, con menciones y alusiones que hace algunos años resultaban increíbles en boca del jefe de la Iglesia católica, que hoy pudieron escucharse con la mayor tranquilidad.
Este tipo de discusión se acentúa entre militantes o partidarios cerrados de uno u otro bando, pero me pregunto si tal resulta una buena medida para juzgar o calibrar la visita del papa Francisco a México.
Y sobre esto no hubo ahorros salvo para aquellos que hubieran esperado de parte del Papa una viva militancia crítica y de izquierda, lo cual estaba fuera de toda previsión.
Esta última parece hoy admitir ya los procedimientos de la técnica contemporánea para evitar el embarazo (¿todos?
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/22/opinion/017a1pol
