Esquerra y Convergència han mostrado este jueves sus mayores diferencias internas a cuenta de la retirada de un monumento franquista en Tortosa (Baix Ebre).
Junts pel Sí ha ejercido por primera vez en el Parlament la libertad de voto dentro de sus filas.
Sin embargo, por primera vez la sintonía entre los miembros de la coalición de Gobierno ha sido casi de crispación.
El Ayuntamiento de la localidad, gobernado por Convergència, tiene planeado un referéndum local para decidir qué hacer con el monumento.
ERC, sin embargo, encuentra indefendible no retirar el monumento y el enfado ha subido de tono por primera vez entre los miembros de la coalición de Gobierno.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/03/catalunya/1457011412_347511.html
