Quizá él no quedaría en muy buen lugar, pero también es verdad que conozco a su familia, y el respeto que él no tiene a mi familia se lo tengo yo a la suya.
Pero sí que me llama un poco el probarlo, aunque después a lo mejor digo: ‘esto conmigo no va”, cierra.
Su declarado apoyo incondicional a Mourinho colocó a Arbeloa en el centro de la rivalidad Madrid-Barcelona, encendida durante el ciclo del técnico portugués en el club blanco.
Si hubiese atacado al Real Madrid otra vez, hubiese saltado, porque lo defenderé siempre, sí o sí.
Tiendes a calentarte y responder a la primera, pero luego te das cuenta de que es mejor dejar enfriar la situación y no decir ciertas cosas.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/11/actualidad/1457688008_284779.html
