Ni secuestradora ni delincuente , como repitió una y otra vez durante la larga jornada de su liberación.
Luego la trasladaron a la torre médica del penal femenil de Tepepan, de donde este viernes salió libre de culpas, absuelta de cualquier cargo.
No hay quien le devuelva los 31 meses que estuvo en prisión, 22 incomunicada en una cárcel de alta seguridad en Tepic, Nayarit, donde tenía luz mañana y noche, las celadoras tenían prohibido tocarla y dirigirle la palabra, no tenía visitas y tampoco los derechos que sus compañeras, muchas de ellas de alta peligrosidad, podían gozar.
La libertad de Nestora Salgado es un logro del movimiento social, de la protesta, de la fina y experimentada estrategia de sus abogados Leonel y Sandino Rivero, pero sobre todo es un logro de la Policía Comunitaria de Guerrero, esa notable experiencia de seguridad y justicia autónoma que, como pudo verse hoy, enfrenta de pie sus problemas internos y mantiene una postura combativa frente a los altos niveles de delincuencia organizada vinculada a los diferentes niveles de gobierno en la región y en la nación entera.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/19/opinion/014o1pol
