Johan Cruyff vino al mundo para ser Johan Cruyff.
Porque en el fútbol, Cruyff también fue sindicalista, presidente, juez, fiscal, profeta, educador infantil, comercial…Lo de Cruyff siempre fue fútbol protesta.
Porque Johan Cruyff no fue solo un futbolista de un Olimpo exclusivo y no solo fue un entrenador de época.
Un testamento ante el que es inevitable que se te ponga “gallina en piel”, como solía decir en su adaptación libre del castellano, que para eso era Johan Cruyff hasta con sus quiebros de palabra.
Lo sublime de Johan es que cuando le creías escuchar o creías interpretar siempre acababas con la “gallina en piel”.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/24/actualidad/1458839769_195992.html
