Uno de ellos, utilizar una tarjeta de crédito de dos instituciones de las que era directivo y gastar con cargo a ella miles de euros.
Esto, mientras ambas caían en bancarrota y eran rescatadas con 30 mil millones de dólares del erario.
El que su padre el rey de España designó su sucesor cuando la monarquía sufría el peor desgaste de los tiempos modernos no le han salido bien las cosas las últimas semanas.
Todo comenzó cuando le ofrecieron su cariño y solidaridad a su muy querido amigo Javier López Madrid, empresario de mucha influencia en su país y en México.
Otro delito, financiar ilegalmente al partido gobernante, el Popular, con decenas de miles de dólares a través de contratos a los que se restaba 10 por ciento, que iba a las arcas de esa agrupación política.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/01/opinion/a06o1cul
