Hoy, los habitantes de la Ciudad de México –si bien con márgenes estrechos– podemos influir en el contenido del capítulo laboral de la nueva Constitución Política, que entrará en vigor el primero de febrero de 2017.
En el contexto de la segunda posición proponemos dividir en tres partes los contenidos que formarían parte de este capítulo laboral.
Su propuesta es que se incluyan tan sólo declaraciones muy generales, sin precisión en los mecanismos de exigibilidad.
En la discusión que hasta ahora se ha dado sobre este asunto, identificamos dos tendencias importantes.
Una segunda posición busca identificar y construir, a partir de los espacios que la Constitución General permite, soluciones a las necesidades de la población, incluyendo al sector productivo, con imaginación y sensibilidad social, sin ajustarse a los cánones de otras constituciones locales.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/02/opinion/015a2pol
