Llegados a este punto, no tenemos más remedio que preguntarnos lo siguiente:¿Pero qué diablos lleva esa anestesia?
Hay vídeos similares en YouTube, comenzando por David, el niño que le preguntaba a su padre si esto es el mundo real.
El punto culminante de este vídeo es cuando le dan a escoger entre el perro y el gato: “¡El gato, idiota!”, contesta a gritos.
Además “los efectos desaparecen a los tres o cinco minutos, y más si el paciente está hablando”.
Desde 2009 se ha visto más de 130 millones de veces y es el decimotercer vídeo más reproducido de la plataforma (descontando vídeos musicales e infantiles).
Fuente: http://elpais.com/verne/2016/04/13/articulo/1460538443_021695.html
