Con sus dos últimos vástagos, Pepe y Paco, don Antonio se encontró muy pronto con la proyección de su sueño.
Aquella primera grabación, junto a una posterior de 1963, dos inéditos y un par de rescates, forman parte de la caja Los Chiquitos de Algeciras.
Quien así lo recuerda es Pepe de Lucía, el único superviviente de una saga de artistas prolongada por la siguiente generación.
También ocupaba espacio y afecto La Perla, de quien Pepe interpreta sus bulerías a su niño Curro, y marcaba tendencia Fosforito con su primera grabación.
En la segunda grabación, con la familia al completo viviendo ya en Madrid, los estilos cantaores se afinan aún más.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/05/03/actualidad/1462299814_719297.html
