Según este trabajo, basado en cinco encuestas a más de 1.700 participantes y publicado en la revista Memory and Cognition, cuando nos confundimos de nombre, lo hacemos siguiendo estos patrones:- Confundimos los nombres de las personas que están en la misma categoría relacional.
Y por cierto, nos confundimos con los nombres una media de entre dos y cuatro veces por semana.
Muy bien, ¿pero por qué nos confundimos justamente con los nombres?
Los nombres nos dan problemas porque no tienen mucho significado ni aportan mucha información acerca de la persona.
Pero jamás con el del gatoNuestra memoria nos da problemas de vez en cuando, o eso me parece recordar, y a menudo con los nombres.
Fuente: http://elpais.com/verne/2016/05/04/articulo/1462349087_015214.html
