“¡Vuelve ¡ ¡Vuelve!”.
Había decidido pasar la noche en la playa justo en el lugar en el que el paseo marítimo se convierte en peatonal.
El paseo marítimo estaba hasta arriba.
El paseo marítimo estaba desierto.
El ambiente era bueno, los fuegos artificiales muy chulos, los chavales lanzaban guijarros al mar… Vamos, que era una noche guay.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/15/actualidad/1468540820_666035.html
