Erick Barrondo, héroe en Guatemala desde que obtuvo la plata en marcha atlética en las olimpiadas de Londres, llegaba al mundo el 14 de junio de 1991.
Esa fue precisamente la fortaleza que vieron desde los años 80, cuenta Juan de Dios Reyes, miembro de la directiva de la Federación Nacional de Atletismo de Guatemala.
El resto de la fórmula la componen los entrenadores importados para perfeccionar la disciplina en los marchistas de élite, como parte de los esfuerzos federativos.
Barrondo y los otros cuatro varones, mientras, depuraban en México los detalles finales que podrían resultar claves para repetir en un podio, como sueñan los guatemaltecos.
Ya pocos se burlan de esa forma cadenciosa de andar de los marchistas, los nuevos referentes y los portadores de la ilusión de nuevos logros en Río.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/29/actualidad/1469815149_648929.html
