Mientras, tres senadores aliados han aceptado entrenarla para las deposiciones que se le realizarán en el pleno.
Según las cuentas de los aliados de Temer, Rousseff deberá de ser condenada por 61 senadores, siete más que los que pide la constitución.
La semana del juicio final en el Senado, algo ha cambiado.
Ahora, los dos grupos creen que ni siquiera una catástrofe podría devolverle el mandato a Rousseff (Partido de los Trabajadores).
No sólo los pronósticos de los politólogos evidencian que el final de Dilma está próximo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/20/actualidad/1471655801_573594.html
