Por fin y a casi un año de ser pospuesto en varias ocasiones, la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Oaxaca (STyDE) del gobierno del Estado, inauguró la ruta Turística-Económica de la Chinantla, al igual que otras cuatro en diversas regiones de la entidad.
La tan esperada “Ruta de la Chinantla”, está conformada por 10 pueblos de las etnias chinanteca y mazateca, estos son Santiago Comaltpec, San Antonio del Barrio, Santa Cruz Tepetotutla, San Mateo Yetla, Cerro Marín-Monteflor, Vega del Sol-Zuzul, Rancho Grande, Cerro Quemado, Mil Islas y el municipio de San Juan Bautista Tuxtepec.
Y es que fue en octubre del año 2015, en el marco de la inauguración del “Desafio Nautico”, que el Diputado Local Jefte Méndez y el Director de Eventos de la Styde, Gaspar Gómez, anunciaron que en ese mismo mes lanzarían oficialmente la ruta, pero el evento se postergó en diversas fechas hasta este lunes 12 de septiembre.
En el marco del evento protocolario, la secretaria de turismo detalló que la Chinantla, es la ruta ubicada en la región más exuberante de la entidad, la Cuenca del Papaloapan, pero también la menos conocida por los mismos oaxaqueños. También fueron lanzadas las rutas de la Mixteca, del Istmo, la Ruta del Café y la de la Biosfera de la Reserva
Aseguró que las rutas permitirán detonar el desarrollo económico a través de las actividades turísticas al potenciar la aportación particular de cada una de las regiones del estado
También presumió, que para la creación y puesta en marcha de las rutas, se realizó una inversión de tres mil 214 millones de pesos en el fortalecimiento de su conectividad, obras de infraestructura, equipamiento turístico, financiamiento, capacitación y promoción.
Cada ruta cuenta con un plan estratégico una guía y un Comité de Ruta que tendrán la responsabilidad de dar seguimiento a las estrategias establecidas y trabajar de manera coordinada para su fortalecimiento y consolidación.
Sin embargo, este proyecto prometedor ha sido cuestionado por empresarios y promotores turísticos y culturales, al afirmar que de no mejorar la estabilidad política en la Cuenca y todo Oaxaca, de continuar los bloqueos y manifestaciones se corre el riesgo de que la ruta sea un completo fracaso.
