Los propósitos expresados ayer en la sede de la ONU apuntan en la dirección correcta, pero es indispensable que los gobiernos se armen de la voluntad política requerida para convertirlos en práctica.
Tales expresiones chocan, sin embargo, con los persistentes maltratos que sufren centro y sudamericanos, asiáticos y caribeños que transitan por nuestro territorio con el propósito de llegar al de Estados Unidos.
Un factor ineludible de esta exasperante situación es el conjunto de compromisos establecidos con las autoridades de Washington por sucesivos gobiernos mexicanos para impedir que los extranjeros indocumentados logren llegar a nuestra frontera norte.
Tales tratos se han traducido, para colmo, en una patente pérdida de soberanía, hasta el punto de que funcionarios y diplomáticos estadunidenses se permiten inspeccionar los dispositivos de control migratorio establecidos en la demarcación fronteriza del sur del país.
Como señalaron diversas organizaciones no gubernamentales, en la cumbre de Nueva York proliferaron los buenos propósitos de representantes de gobiernos que, en la práctica, en vez de respetar los derechos de cada individuo y cumplir los compromisos ya existentes, optan por enfoques cada vez más restrictivos y dañinos contra los extranjeros que llegan a sus respectivos territorios, en palabras de Aurelie Ponthieu, asesora de Médicos Sin Fronteras.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/20/editorial-la-onu-y-la-migracion-palabras-insuficientes
