La aceptación y protección de las minorías sexuales es un indicador de una sociedad democrática, justa, incluyente.
También pienso en las madres y padres unidos a personas de su mismo sexo y que tienen hijos.
Es probable que este movimiento desaparezca como pasó en su momento en Francia en 2014 cuando se reconoció el derecho a la union civil entre personas del mismo sexo.
Sus familias son familias, y tienen toda la dignidad que cualquier otra familia encabezada por una mujer y un hombre.
Que mañana sábado y todos los días suene muy fuerte: todas las familias, todos los derechos.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/0909/mexico/a-marchas-forzadas-articulo-de-jose-carlos-g-aguiar/
