Nunca pensé que la gente te quisiera hacer tanto daño, porque es daño el que te hacen», dijo Segura Giral.
Bajo presión de la mayor de sus tres hijas, Segura Giral aceptó dar una muestra de ADN a las autoridades.
«Yo había dicho que no, que no iba a denunciar», dijo Rosa Segura Giral, la mamá de Berenice.
En algún domingo, presumía Segura Giral, Bere podía vender cuatro o cinco pizzas completas.
Segura Giral dice que no ha perdido la esperanza.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/09/16/ademas-de-los-43-de-ayotzinapa-faltan-los-otros-desaparecidos-8984.html
