Rosario, la tercera ciudad de Argentina, se desangra por la violencia.
En los últimos años, la violencia se ha expandido del narcotráfico a otro tipo de delitos, como robos a mano armada en las calles y en domicilios.
Además, las armas de fuego se han multiplicado en los últimos siete años en Rosario, no solo para cometer delitos sino también para peleas.
La Gendarmería ya estuvo presente en Rosario en 2014 y parte de 2015, pero después volvió a replegarse.
La cúpula policial ha sido renovada tres veces en los últimos ocho meses debido al recrudecimiento de la violencia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/26/argentina/1472220256_528468.html
