Walter Benjamin, herido en los ataques de Bruselas del 22-M. Imagen: Delmi Álvarez | Edición: QualityWalter Benjamin cree que la fotografía le salvó la vida.
El señor que tenía delante en la cola murió, la explosión le dejó sin cabeza”, cuenta Benjamin desde la cama del hospital UZ de Bruselas.
Además de los heridos de manera directa, estos sucesos pueden provocar estrés postraumático a personas que no resultaron heridas directamente.
Benjamin, que iba a Israel a visitar a su hija, estaba en la cola de facturación en la zona donde dos yihadistas se hicieron estallar.
Propietario de una agencia matrimonial y miembro de la comunidad judía belga, cuenta que ha recibido muchos mensajes de apoyo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/01/actualidad/1459535692_294189.html
