De este modo, Aunque perdamos la vida (Grijalbo), el periodista David Espino cuenta el origen de los grupos de autodefensas y las policías comunitarias en Guerrero.
En la última década, la tasa de homicidios en Guerrero se ha incrementado más de 300 por ciento.
Durante mucho tiempo, la gente ha tenido que atestiguar ejecuciones, tropezar con cabezas cercenadas y cuerpos apilados.
Decenas de niños, ancianos y estudiantes han muerto en fuegos cruzados, mientras secuestros y extorsiones ocurren casi a diario.
David Espino nació en un caserío de la sierra de Atoyac, municipio de Guerrero, México.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/2504/lomasdestacado/aunque-perdamos-la-vida-un-viaje-al-interior-de-las-autodefensas/
