La belleza de este argumento obliga a cuestionar: ¿Qué representa Ayotzinapa en términos de educación como objeto de la justicia distributiva?
La otra lectura, la propuesta, es justipreciar Ayotzinapa como interrogante de la educación pública y como política prioritaria de la agenda de justicia de este país.
Para los estudiantes de las comunidades rurales, el acceso a las escuelas normales representa una salida de la cueva .
En la alegoría, la oscuridad es la limitación humana para acceder al conocimiento.
Se ha publicado en demasía sobre Ayotzinapa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/28/opinion/006a1pol
