Y una escritora como yo agradece esta inflexibilidad, esta falta de blandura cuando de trabajo se trata.
Contenta, también, pues la edición es muy cuidada y su directora, Jessica Nieto Puente, atenta e inflexible.
Mi exageración no está lejos de la realidad, al menos no lo está según la percibo yo, responsable y agradecida como soy.
Y sé que no ignora, pues ella también escribe, que a veces la inspiración se duerme sin tu permiso, quizá cuando más despierta y activa la necesitas.
Pero, estés inspirada o no, Jessica está ahí cada tanto con un látigo invisible en la mano en espera de tu colaboración bimensual o trimestral o como sea que se vaya presentando la cosa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/28/opinion/a03a1cul
