El Gobierno boliviano detuvo ayer a la exnovia y madre de un hijo fallecido del presidente Evo Morales, Gabriela Zapata.
A esta sanción se suma la reciente detención de Zapata, en respaldo de la verosimilitud de la versión del presidente.
En las cartas que hasta ese momento se filtraron, Zapata no afirmaba que ocupaba un puesto oficial.
Luego tuvo que matizar esta afirmación, por la aparición de una foto que lo mostraba con ella en una fecha posterior.
Evo Morales ha estado afirmando desde el inicio de esta especie de culebrón nacional que había sido un desliz personal, pero no un caso de tráfico de influencias, puesto que Zapata había actuado sin su consentimiento.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/26/actualidad/1456516902_897129.html
