El calentamiento global ha permitido que los alces recolonicen la tundra de Alaska por primera vez desde 1880, ya que veranos más cálidos y largos han favorecido el crecimiento de arbustos que los alimentan.
Los investigadores sugieren que esto significa que los arbustos probablemente eran demasiado cortos para servir de alimento a los alces antes del siglo XX.
Los alces que habitaron la tundra alascana fueron desapareciendo de manera gradual a partir de 1880 y para principios del siglo XX ningún ejemplar se encontraba en esa región.
Investigadores de la Universidad de Alaska aseguran que los icónicos alces de la región estarían extendiéndose hacia vastas áreas de la -antiguamente congelada- tundra, donde ahora tienen mucha comida para los periodos fríos del invierno.
Los arbustos tienen que ser lo suficientemente altos como para alcanzar su punto máximo a través de la capa de nieve que los cubre, pues de lo contrario los alces no pueden comerlos.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/1404/kiosko/calentamiento-global-beneficio-a-alces-regresan-a-alaska/
