“Callar es un acto patriarcal”, afirma exacadémica de la UACO tras denunciar que la Universidad no activó acciones reales contra la violencia laboral y de género que vivió
Diana Manzo
Oaxaca, Oax.- “Callar para proteger el prestigio de una institución no es comunalidad, es patriarcado”, así dijo Raquel Jiménez López, exacadémica de la Universidad Autónoma Comunal al denunciar la falta de acciones reales frente a la violencia laboral y de género que vivió de parte de directivos de dicha institución.
Bajo el acompañamiento legal y psicoemocional de Consorcio Oaxaca, Raquel emitió un documento público señalando que después de haber concluido el proceso de búsqueda de justicia en la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO) -en la que denunció desde marzo la violencia laboral, institucional y de género ejercida desde la Coordinación Académica de dicha universidad-, no hubo respuestas dignas ni reales.
Las denuncias presentadas por la exacadémica incluyen acoso sexual, desprestigio personal, sabotaje institucional, aislamiento laboral y humillaciones.
Sin embargo, desde marzo que se inició el proceso, fue dilatado y con mecanismos deficientes, y después de cuatro meses –el 30 de julio-, tras una gran insistencia fue notificada de lo siguiente:
“…Por medio de la presente y en seguimiento a sus diversos escritos en los cuales Usted manifiesta distintas quejas, se le informa que su caso fue turnado a la Asamblea Académica Universitaria, instancia configurada en nuestras prácticas comunales como el máximo órgano de decisión y determinación…”, señala dicho documento.
De acuerdo con Raquel Jiménez, la Asamblea Académica Universitaria resolvió bajo diversos acuerdos, como el de generar estrategias de atención sobre la violencia de género e implementar mesas de atención por posibles denuncias y quejas.
También se dijo que de manera preventiva la Asamblea acuerda que en tanto se desarrolla el proceso de investigación del caso de queja de presunta violencia laboral, el C. EFJ y las que se configuren, queda suspendido de su cargo hasta que la comisión mixta emita la resolución correspondiente…….”
En relación a este último punto, Raquel señala, que es lamentable que desde que hizo la denuncia en contra del Coordinador Académico Eufemio Felipe Jiménez, se observaron patrones de conducta altamente cuestionados tales como: expulsión de las víctimas y simulación de suspensión a los agresores.
Pues ella fue expulsada de la UACO, mientras que Eufemio Felipe Jiménez, a pesar del acuerdo de asamblea de suspenderlo de su cargo, seguía asistiendo a reuniones de trabajo y operando dentro de la UACO.
“Es la impunidad a todo lo que da, Eufemio Felipe Jiménez me eliminó del grupo de Whatsapp del Diplomado en Derecho Comunal estando ya suspendido de su cargo.
“Estas conductas muestran claramente una apología de la impunidad, manifiesta en que, en ambos casos, a las denunciantes se les expulsa y con los agresores se simula la suspensión”, señala.
Sin duda alguna, asegura la exacadémica, que el agresor Eufemio Felipe Jiménez hizo gala de su astucia y manipulación, pues en varias ocasiones, desvió la atención alegando otras situaciones que no tenían que ver conmigo sino con procesos internos.
**Ha sido una lucha revictimizante**
Decepcionada y molesta, Raquel explica que su caminar por una justicia digna contra la violencia laboral y de género que vivió todo ha sido doloroso, sin escucha, cuestionado y revictimizante.
Es importante mencionar -recalca Raquel-, que su lucha ha sido cansada, agobiante y desgastante, no es sencillo sacudir al Pacto Patriarcal.
“En este momento, estoy muy decepcionada de la UACO y no espero nada de ellos, pero confío que mi aporte ayudará a fortalecer los procesos de denuncia colectivos de otras mujeres que enfrentan violencias en espacios comunales o educativos.
“No toda la UACO es comunal y no toda comunalidad es la UACO”, agrega.
Por último, concluyó diciendo que esta denuncia pública “es una forma legítima de justicia y sanación”.
