De hecho, Pepe fue uno de los primeros argentinos en visitar al Papa Francisco a sólo 3 meses de la fumata blanca.
La tensión entre la Iglesia argentina y el Gobierno parece cada vez más evidente.
Los gestos de distancia después de la frialdad que mostró el Papa con Macri en su visita al Vaticano se multiplican.
En la actualidad, el Papa baja muchos mensajes a la sociedad argentina encriptados en los curas villeros.
El que habla es el padre Pepe Di Paola, miembro del grupo bautizado por la prensa como “curas villeros”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/11/argentina/1462988584_773399.html
