El acuerdo alcanzado en las últimas horas entre el régimen del presidente Bachar el Asad y grupos insurgentes islamistas, que aceptan entregar su bastión de Daraya, en la periferia de Damasco, tras cuatro años de asedio, marca también un nuevo rumbo al conflicto.
Los insurgentes mantienen aún su desafío en el cercano enclave de Duma oriental tras su prevista rendición.
El Consejo Local, órgano de administración del distrito, confirmó a primera hora de la tarde la salida de los primeros evacuados.
La ONU espera también que el cese de hostilidades —respaldado ya por Moscú, pero no por los rebeldes— pueda extenderse también al resto del país.
Tras la sangrienta batalla por el control de Alepo, que parece haber quedado en tablas, la guerra de Siria está dando un giro con la intervención directa de Turquía.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/26/actualidad/1472206080_103211.html
