Pero no recuerda cuándo dejó de ser María para convertirse en Maryam: «Era más sencillo de pronunciar para gente musulmana, y me empezaron a llamar así», explica.
A sus 29 años, acaba de abrazar el islam, una conversión que describe como «progresiva».
El día que en el móvil de Maryam sonó la adhan (llamada a la oración en el islam) su familia dio un brinco.
Aunque aún no había celebrado su ceremonia de conversión, Maryam ha practicado el ayuno en el Ramadán los tres últimos años.
Como la mayoría de musulmanes, Maryam considera que la sociedad española aún alberga prejuicios y equívocos respecto a su religión.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/06/23/actualidad/1466664764_761081.html
