Lilian Castro viajaba hora y media cada mañana para ejercitarse, como había hecho casi hasta el momento del parto.
Luego, dice, a la vuelta, volverá a la universidad y acabará la carrera de odontología.
A las ocho, su marido la dejaba en la sede de la federación de tiro en San Salvador y empezaba a entrenar.
Este mes de agosto, Lilian Castro agarrará su pistola de aire y competirá como lo ha hecho desde que empezó.
Cinco años más tarde, Lilian Castro ya era una campeona.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/27/actualidad/1469573768_452439.html
