Pero, sobre todo, lo importante es hacerlo a menudo: si puede ser, después de cada comida.
El dentista deja claro que ninguna de estas bebidas genera beneficio alguno en la salud oral.
En caso de duda, su dentista le orientará sobre si sufre o no este problema y, si así fuera, cuál puede ser su solución concreta.
Esta falsa sensación puede deberse a boca seca, a problemas digestivos o incluso al estrés o ansiedad».
Pero, por el contrario, el alcohol es uno de los factores de riesgo para el cáncer oral y otras patologías de la boca.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/05/buenavida/1462463498_500348.html
